Lugar de encuentro para empresarios y directivos, desarrollos profesionales y negocios.

Es fácil tener ideas de negocio. Lo más complicado es aplicarlas en el mundo real.
Los emprendedores son como las tortugas. Sólo avanzan si son capaces de sacar la cabeza fuera.
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miércoles, 24 de febrero de 2016

¿es ágil nuestra empresa?


En términos empresariales, ser ágil es clave porque significa competitividad. Lo difícil es poner en práctica esta premisa, fomentar el cambio e implementarlo de forma eficaz.
En un mundo cambiante donde la competencia crece por segundos, ser ágil es una cuestión de supervivencia. Sin embargo, no todas las empresas lo tienen entre sus prioridades.






¿ Con qué frecuencia los líderes y gestores empresariales responden ágilmente a los retos del mercado y con qué rapidez se ajustaban sus organizaciones a las nuevas formas de hacer las cosas.?
La mayoría de las empresas anteponen la estabilidad a la agilidad. Es decir, la mayor barrera para el cambio es la obsesión por la estabilidad.
Qué diferencia a una empresa ágil
Observando el comportamiento de las empresas más ágiles se intuye cuál es la forma más habitual de materializar este valor. En orden de prioridad, las actitudes y premisas de las empresas ágiles son:
  • Definir claramente los roles y funciones de sus miembros
  • Poner la innovación en primera línea
  • Capturar continuamente nuevas ideas
  • Basar sus procesos en capacidades
  • Imponer disciplina en la forma de operar
  • Fomentar la competitividad interna
  • Transmitir y vivir valores
  • Compartir conocimiento
  • Contar con líderes inspiradores
  • Revisar continuamente la eficiencia de las personas.


Las organizaciones más ágiles son las que consiguen equilibrar adecuadamente rapidez, claridad, estabilidad y estructura. Son potentes impulsores de la innovación, el aprendizaje y el conocimiento. Además, estas organizaciones saben motivar y cuentan con líderes inspiradores.
A partir de la experiencia en procesos de negocio se deduce que es clave contar no sólo con las personas sino también con las herramientas más adecuadas. De esta forma, se abre la puerta al cambio al tiempo que se reducen los riesgos para la estabilidad de las organizaciones y se garantiza la continuidad del proceso.
Todo ello se traduce en disponer de herramientas que faciliten tanto la toma de decisiones como la implementación de las tareas derivadas de esas decisiones. El Business Intelligence permite acelerar la toma de decisiones de forma segura al proporcionar información actualizada y en tiempo real accesible desde dispositivos móviles. Esto ayuda a los directores de las diferentes áreas de la empresa a conocer el estado real del negocio. Resulta especialmente interesante para labores comerciales, donde tener la última actualización antes de una reunión con un cliente puede suponer conseguir un nuevo contrato.
En esa coyuntura, aquellos instrumentos que estudien la visión del cliente y capten tendencias en el mercado serán claves para tomar decisiones. Gracias a la analítica predictiva se pueden analizar comportamientos y prever el siguiente paso del consumidor antes de que se produzca. Ya es posible saber si un cliente no tiene intención de renovar un contrato, qué producto de la web le puede interesar o realizar un forecast de productos que se ajustará a la demanda.
Si además todas estas herramientas se combinan con otras que facilitan la comunicación, tanto en distintos canales como con contenidos personalizados, la agilidad se extenderá hasta el final de la cadena mejorando la competitividad. Para alcanzar este objetivo son ideales las tecnologías de automatización de marketing y omnicanalidad.
Respecto a la comunicación, lo que no puede faltar en una organización que quiera ser ágil es la habilidad de comunicar internamente los cambios. Para asegurar el éxito es necesario que la información llegue rápidamente hasta todos los implicados en los procesos. También aquí encontramos ayuda en la tecnología, por ejemplo, a través de las redes sociales corporativas.
Tras este análisis, queda claro que es importante una transformación hacia organizaciones más ágiles. La duda ahora es si las empresas están listas para enfrentarse al reto. Solo aquellas que lo estén son las que vivirán para contarlo.



lunes, 16 de diciembre de 2013

Como lanzar nuestra startup con éxito. Método Lean Startup.


Estamos en una época en la que lanzar un startup esta de moda.

Lanzar una nueva empresa, bien sea una Startup tecnológica, un pequeño negocio o una iniciativa emprendedora dentro de una compañía ha sido siempre una propuesta de resultados impredecibles. Siguiendo la fórmula de las últimas décadas, comenzabas escribiendo un Business Plan, buscabas financiación, montabas un equipo, introducías un producto, y comenzabas a vender con mucho trabajo. Y en alguna secuencia de estos eventos, probablemente sufrías un revés fatal.

Recientemente está emergiendo una fuerza que defiende que se puede hacer menos arriesgado el comienzo de cualquier empresa Es una metodología llamada Lean Startup que favorece la experimentación sobre la planificación, que tiene en cuenta el feedback del cliente sobre la intuición, que gira sobre el diseño de un plan iterativo y que defiende que el diseño es lo que viene antes de todo.Aunque estas metodologías solo tienen un par de años, el concepto de Proyecto Mínimo Viable y el de Pivotar ha calado rápidamente en las raíces de las Startups del mundo.


 
Tras décadas viendo cientos de startups, Steve Blank dice que ha aprendido al menos estas tres cosas:
  1. Los Planes de Negocio raramente sobreviven al primer contacto con los clientes. Tal y como decía Mike Tyson “todo el mundo tienen un plan hasta que llega el primer puñetazo en la boca”
  2. Nadie, salvo los Venture Capital y los Planes Quinquenales de la Unión Soviética, requiere 5 años para planificar las incertidumbres. Estos planes eran generalmente ficción y soñar que se iban a sacar hacia delante era casi siempre una pérdida de tiempo.
  3. Las Startups no son pequeñas versiones de grandes compañías y no despliegan grandes master plans. Lo que sucede es que van rápidamente de fracaso en fracaso, adaptándose e iterando o mejorando desde su idea inicial a medida que van aprendiendo de los clientes.
Las Startups no están ejecutando su modelo de negocio, están buscándolo. Esta distinción principalmente es el corazón del Lean Startup. La definición de startup sería “una organización temporal diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable”.
 

El modo sigilo pierde popularidad.

Los métodos Lean están cambiando el lenguaje de las startups y su modus operandi. Durante el periodo de las .com, las startups operaban en modo “sigilo” para impedir despertar interés en la competencia, exponiendo los prototipos a los clientes cuando ya tenían la “beta”. La metodología Lean Startup hace que estos conceptos sean obsoletos porque mantiene la teoría de que en la mayoría de las industrias el feedback de los clientes importa más que el mantener el secreto de la propuesta de valor.

El método Lean tiene tres principios:

1- Los emprendedores han llegado a aceptar que todo lo que tienen es una serie de supuestos o hipótesis no testadas. En lugar de escribir un Plan de Negocio, los fundadores deben hacer el canvas y poner ahí todo lo que piensan. En esencia es una herramienta que nos permite ver cómo una empresa crea valor para ellos y para sus clientes
2- Sal fuera del edificio y acércate a tus clientes y utiliza el customer development para validar las hipótesis. Sal a la calle y entrevista a tus compradores, a tus partners a todos los elementos del business model, incluido las funcionalidades, precio, canales de distribución… la diferencia es la agilidad y la rapidez. Las nuevas empresas siempre construyen el producto mínimo viable para provocar la respuesta de cliente. Cuando tienen todos los inputs de los clientes, revisan su propuesta y empieza el ciclo de nuevo, testando y rediseñando las ofertas y haciendo pequeños ajustes (iteraciones) o si los cambios son más grandes y sustanciosos los denominamos pivotes.
3- Lean Startup práctica el llamado desarrollo Ágil, originariamente procedente de la industria del software. Ágil development trabaja mano a mano con customer development. En contraposición con los ciclos largos de desarrollo de productos que presuponían el conocimiento de los problemas de los clientes y sus necesidades, el desarrollo ágil elimina la pérdida de tiempo y recursos desarrollando el producto de forma iterativa e incremental. Es el proceso por el cual las startups crean el prototipo mínimo viable para empezar a testar.