Estamos en una sociedad, móvil, conectada, inteligente, social y virtualizada, que origina el crecimiento de las startups innovadoras. A ellas se les ayuda a avanzar cuando todavía no son capaces de generar facturación, pero sí ideas que enriquecen el mundo. Y a la firma inversora le sirve para aumentar su patrimonio y sus propias posibilidades de crecimiento.
A continuación aparecen algunos criterios que pueden ser claves para encontrar la empresa que necesitas y maximizar el potencial de vuestra alianza:
1. Historia de empresa. A la hora de planificar tu hoja de ruta será fundamental investigar la historia de la startup concreta sobre la que has puesto el ojo. ¡O startups! Ponte en contacto con sus fundadores y pídeles toda la información que consideres necesaria para tomar tu decisión. Ya sea su plan de empresa o su resumen ejecutivo, sus currículos y sus métricas. Es evidente que no puedes actuar sin analizar previamente hasta el último detalle de los números que maneja tu objeto del deseo en la actualidad, sus gastos, el reparto de su presupuesto y sus posibilidades de crecimiento.
2. Conoce el Lider Las ideas por sí solas no salen a flote. Que detrás de ella haya un líder decidido, carismático y formado, que sepa lo que hace, siempre es un grado. Tras el contacto inicial, tendrás que concertar una entrevista con el equipo directivo de la empresa que hayas seleccionado para plantear una inversión y sumar más argumentos antes de decidir qué hacer. Teniendo a la otra persona frente a frente puedes despejar muchas dudas, comprender mejor su espíritu empresarial o, quizás, tener un pálpito cargado de buenas vibraciones que te anime a dar un paso adelante.
3. El peso de la realidad Con el bagaje de la empresa que te ha llamado la atención ya estudiado como si fuera el tuyo propio, sus galardones haciendo presión y la visión sobre su equipo bien grabada en la retina, la tecnología que sustenta todo su entramado es otro elemento que debes añadir a la mezcla para asegurarte de que te encuentras de forma inequívoca ante la startup por la que quieres apostar. Ésta debería tener algo más que buenas intenciones. Debe haber sondeado bien el mercado y, en caso de que ya exista otra gente intentando sacar adelante un proyecto similar, haber encontrado un punto diferenciador que le permita superar a la competencia a medida que se vaya haciendo un nombre. También tiene que trascender las modas pasajeras y ser capaz de perdurar en el tiempo, e incluso fuera de nuestras fronteras. La cuestión de las patentes de tecnología en España no está tan desarrollada como en los Estados Unido, por ejemplo, especialmente cuando hablamos de invenciones de software. Pero eso no quiere decir que sea imposible registrar. Infórmate de si hay posibilidades de patentar la tecnología en la que estás a punto de invertir, ya que se trata de un plus que pondrá su valor en alza.
4. Diversifica. Si sólo sondeas empresas para invertir que se dediquen a tu misma área de actividad, porque es el ambiente que controlas, en el que te sientes más cómodo a la hora de negociar y el que realmente crees que más te puede ayudar a crecer en el futuro, no sólo perderás la oportunidad de conocer proyecto asombrosos, sino que estarás limitando tu propio potencial de expansión. No conviene poner todos los huevos en la misma cesta. Una de las desventajas de centrarse en un único tipo de empresas es que, si de repente cambia el interés de los consumidores o aparece un gigante que devora una parte amplia del mercado, no tendrás capacidad de reacción y perderás dinero. Ir siempre en la misma dirección no es inteligente, así que cambia el chip y no tengas miedo a lo desconocido. En el momento de invertir, busca lo novedoso. Piensa en diversificar tu negocio, a nivel de temática y de cantidad. Si tienes suficiente dinero para repartirlo entre una docena de proyectos, y consideras que todos ellos son interesantes, hazlo. Quizás once de esas doce compañías salgan rana y la otra sea el “boom” que te compense por todas ellas.
5. Quien no arriesga no gana, pero todo riesgo puede salir mal. La regla de oro para acometer una inversión es lanzarse a la aventura solamente si te puedes permitir el lujo de perder el dinero que vas a destinar. O al menos si sabes que su pérdida no supondrá un agujero difícil de tapar. Un negocio puede tener muy buena pinta, estar conformado por un cuadro humano genial, comenzar con las ideas claras, cuadrarle todas las cuentas y, al final, fallarle ese factor suerte que todos necesitamos alguna vez para cumplir nuestros sueños. El trabajo duro suele ser correspondido, pero nunca se sabe qué puede pasar, así que tenlo en cuenta antes de acabar lamentándote. Una clave para llamar al éxito es contener la inversión hasta tener una hoja de ruta en la mano. Estudia el mercado en el que quieres entrar y preocúpate por entender su particularidades.
Lugar de encuentro para empresarios y directivos, desarrollos profesionales y negocios.
Es fácil tener ideas de negocio. Lo más complicado es aplicarlas en el mundo real.
Los emprendedores son como las tortugas. Sólo avanzan si son capaces de sacar la cabeza fuera.
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viernes, 17 de octubre de 2014
miércoles, 8 de octubre de 2014
Preguntas que debes hacerte al buscar financiación.
Cuando se crean nuevos negocios la primera pregunta es como van a conseguir dinero de un inversor. Es una pregunta válida, pero todo el dinero que existe en el mundo no va a hacer que el negocio funcione si no existe un plan que lo lleve a buen puerto. Sugiero que antes de ir a buscar inversión, existen varias preguntas importantes que hay que responder si la inversión es la puerta de tu éxito.
En realidad, el mejor camino que te va a llevar a asegurarte el éxito es hacer algo que ames, en contra de algo que pienses que te hará muy rico. Naturalmente, todas estas cosas y muchas más son críticas, por lo que es muy importante mantener siempre en primera línea las prioridades.
A continuación tienes unas preguntas para que te preguntes a ti mismo, antes de pedir dinero a otros:
1. ¿Realmente necesitas a un inversor para llevar a cabo tu proyecto?
Si has llegado hasta este punto, ahora puedes empezar a pedir dinero para tu negocio. Los profesionales te dirán que la secuencia que debes seguir es primero con tus amigos y la familia, los Business Angel en segundo lugar, y sólo después, el capital riesgo. Cada uno de ellos implica un coste y un esfuerzo.
El proceso para llegar a ellos es el networking. Empieza asistiendo a los eventos para emprendedores. Debes saber que por el simple hecho de asistir no funciona. Utilice tu espíritu emprendedor para iniciar algunos intercambios y relaciones que pueden llevarte a un siguiente paso.
Empezar un nuevo negocio es una maratón, así que debes prepararte y entrenarte antes. Conseguir dinero es complicado, pero no es la parte más difícil. La parte más dura es hacerlo todo disfrutando. Empieza poco a poco, como un caracol, y asegúrate de que disfrutas del camino antes de correr detrás del dinero.
En realidad, el mejor camino que te va a llevar a asegurarte el éxito es hacer algo que ames, en contra de algo que pienses que te hará muy rico. Naturalmente, todas estas cosas y muchas más son críticas, por lo que es muy importante mantener siempre en primera línea las prioridades.
A continuación tienes unas preguntas para que te preguntes a ti mismo, antes de pedir dinero a otros:
1. ¿Realmente necesitas a un inversor para llevar a cabo tu proyecto?
En tu plan de negocio, calcula la cantidad que necesitas para llevar a cabo tu negocio y añádele un margen de un 25 %. Considera alternativas que no sean monetarias, como ofrecer participación a otras personas para que formen parte del equipo fundador o el trueque de servicios. Levantar capital es muy estresante y lleno de dificultades, por lo que el 90 % de los emprendedores que han logrado el éxito han empleado el bootstrapping.
2. ¿Tienes un plan viable?
Si todavía no has escrito tu plan de negocio, lo más seguro es que no tengas ni idea de cuánto dinero necesitas realmente, o incluso si la oportunidad de negocio es real. El proceso de redactar el plan de negocio es mucho más valioso que su resultado, debido a que te fuerza a pensar en todos sus componentes, y asegura que todos ellos encajan.
3. ¿Qué experiencia tienes en el negocio que quieres llevar a cabo?
Ten mucho cuidado si vas a entrar en un área de negocio desconocida, aunque parezca que sea muy fácil o que prometa un gran retorno. Los verdaderos secretos de cualquier negocio no están en los libros de texto, y no puedes creer todo lo que lees en Internet. La experiencia es el mejor maestro.
4. ¿Tienes confianza en ti mismo y eres autodisciplinado?
Empezar un negocio es un trabajo muy duro y va a requerir muchos sacrificios. Vas a trabajar de forma independiente, por lo que todas las decisiones y toda la responsabilidad la vas a asumir tú. ¿Serás capaz de ser perseverante y construir tu nueva empresa con éxito?
5. ¿Tienes pasión por tu idea y oportunidad de negocio?
No existe la alegría en la apertura de un nuevo negocio si no aguantas a la gente, el ambiente que rodea a los negocios o el día a día que conlleva la responsabilidad de tu trabajo. Mucha gente se siente mejor sirviendo a un negocio, mientras que otros están más cómodos construyendo y creando.
6. ¿Realmente entiendes y aspiras a vivir como un emprendedor?
Ser el fundador de una startup no es un simple trabajo, pero es un estilo de vida, como el hecho de casarse o de ser soltero. De hecho, es como estar soltero, ya que los fundadores no tienen a quien acudir para apoyarse, con quien tomar decisiones o a quien culpar.
7. ¿Qué tipo de negocio se adapta más a tu mentalidad?
Más allá de un nuevo producto tradicional o de un nuevo modelo de negocio, siempre es posible comprar o adquirir un negocio ya existente, o una franquicia o unirse a una empresa de marketing multi-nivel, o simplemente ser un consultor. Cada una de estas opciones tiene sus propios retos y retorno de la inversión. Pregunta a tu alrededor.
El proceso para llegar a ellos es el networking. Empieza asistiendo a los eventos para emprendedores. Debes saber que por el simple hecho de asistir no funciona. Utilice tu espíritu emprendedor para iniciar algunos intercambios y relaciones que pueden llevarte a un siguiente paso.
Empezar un nuevo negocio es una maratón, así que debes prepararte y entrenarte antes. Conseguir dinero es complicado, pero no es la parte más difícil. La parte más dura es hacerlo todo disfrutando. Empieza poco a poco, como un caracol, y asegúrate de que disfrutas del camino antes de correr detrás del dinero.
lunes, 16 de diciembre de 2013
Como lanzar nuestra startup con éxito. Método Lean Startup.
Estamos en una época en la que lanzar un startup esta de moda.
Lanzar una nueva empresa, bien sea una Startup tecnológica, un pequeño negocio o una iniciativa emprendedora dentro de una compañía ha sido siempre una propuesta de resultados impredecibles. Siguiendo la fórmula de las últimas décadas, comenzabas escribiendo un Business Plan, buscabas financiación, montabas un equipo, introducías un producto, y comenzabas a vender con mucho trabajo. Y en alguna secuencia de estos eventos, probablemente sufrías un revés fatal.
Recientemente está emergiendo una fuerza que defiende que se puede hacer menos arriesgado el comienzo de cualquier empresa Es una metodología llamada Lean Startup que favorece la experimentación sobre la planificación, que tiene en cuenta el feedback del cliente sobre la intuición, que gira sobre el diseño de un plan iterativo y que defiende que el diseño es lo que viene antes de todo.Aunque estas metodologías solo tienen un par de años, el concepto de Proyecto Mínimo Viable y el de Pivotar ha calado rápidamente en las raíces de las Startups del mundo.
Tras décadas viendo cientos de startups, Steve Blank dice que ha aprendido al menos estas tres cosas:
- Los Planes de Negocio raramente sobreviven al primer contacto con los clientes. Tal y como decía Mike Tyson “todo el mundo tienen un plan hasta que llega el primer puñetazo en la boca”
- Nadie, salvo los Venture Capital y los Planes Quinquenales de la Unión Soviética, requiere 5 años para planificar las incertidumbres. Estos planes eran generalmente ficción y soñar que se iban a sacar hacia delante era casi siempre una pérdida de tiempo.
- Las Startups no son pequeñas versiones de grandes compañías y no despliegan grandes master plans. Lo que sucede es que van rápidamente de fracaso en fracaso, adaptándose e iterando o mejorando desde su idea inicial a medida que van aprendiendo de los clientes.
Las Startups no están ejecutando su modelo de negocio, están buscándolo. Esta distinción principalmente es el corazón del Lean Startup. La definición de startup sería “una organización temporal diseñada para buscar un modelo de negocio repetible y escalable”.
El modo sigilo pierde popularidad.
Los métodos Lean están cambiando el lenguaje de las startups y su modus operandi. Durante el periodo de las .com, las startups operaban en modo “sigilo” para impedir despertar interés en la competencia, exponiendo los prototipos a los clientes cuando ya tenían la “beta”. La metodología Lean Startup hace que estos conceptos sean obsoletos porque mantiene la teoría de que en la mayoría de las industrias el feedback de los clientes importa más que el mantener el secreto de la propuesta de valor.
El método Lean tiene tres principios:
1- Los emprendedores han llegado a aceptar que todo lo que tienen es una serie de supuestos o hipótesis no testadas. En lugar de escribir un Plan de Negocio, los fundadores deben hacer el canvas y poner ahí todo lo que piensan. En esencia es una herramienta que nos permite ver cómo una empresa crea valor para ellos y para sus clientes
2- Sal fuera del edificio y acércate a tus clientes y utiliza el customer development para validar las hipótesis. Sal a la calle y entrevista a tus compradores, a tus partners a todos los elementos del business model, incluido las funcionalidades, precio, canales de distribución… la diferencia es la agilidad y la rapidez. Las nuevas empresas siempre construyen el producto mínimo viable para provocar la respuesta de cliente. Cuando tienen todos los inputs de los clientes, revisan su propuesta y empieza el ciclo de nuevo, testando y rediseñando las ofertas y haciendo pequeños ajustes (iteraciones) o si los cambios son más grandes y sustanciosos los denominamos pivotes.
3- Lean Startup práctica el llamado desarrollo Ágil, originariamente procedente de la industria del software. Ágil development trabaja mano a mano con customer development. En contraposición con los ciclos largos de desarrollo de productos que presuponían el conocimiento de los problemas de los clientes y sus necesidades, el desarrollo ágil elimina la pérdida de tiempo y recursos desarrollando el producto de forma iterativa e incremental. Es el proceso por el cual las startups crean el prototipo mínimo viable para empezar a testar.
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