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viernes, 24 de octubre de 2014

Gestión del talento humano como estrategía de retención de personal

           Sin duda, uno de los recursos más importantes con los que cuenta cualquier tipo de empresa, son las personas. La necesidad de gestionar este recurso tan valioso ha hecho que, en las empresas, se dedique un área a su gestión y dirección, la denominada gestión de talento humano, quién, a través de diversas prácticas, trata de adquirir, retener y/o desarrollar dichos recursos. Desde esta perspectiva, surge el enfoque de dirección
 estratégica de gestión humana como una disciplina encargada de estudiar todo lo
relativo al talento humano, su gestión y su contribución al valor de la empresa y a
su competitividad sostenible.




           El Talento Humano se le considera la clave del éxito de una empresa y, su gestión
hace parte de la esencia de la gerencia empresarial. Con una asertiva gestión del
talento humano, una organización eficiente ayuda a crear una mejor calidad de la
vida de trabajo, dentro de la cual sus empleados estén motivados a realizar sus
funciones, a disminuir los costos de ausentismo y la fluctuación de la fuerza de
trabajo.

           El área de Gestión Humana debe convertirse en las organizaciones en un
proceso de apoyo gerencial muy importante para el manejo de las relaciones
laborales, el fortalecimiento de la cultura organizacional y la promoción de un buen
clima laboral.

           Los Objetivos de la Gestión del Talento Humano son diversos y para que estos se alcancen es necesario que los gerentes traten a las personas como promotoras de la eficacia organizacional.
 
           El objetivo general de la gestión del talento humano es la correcta integración de la estrategia, la estructura, los sistemas de trabajo y las personas, con la finalidad de lograr de las personas el despliegue de todas sus habilidades y capacidades y lograr la eficiencia y la competitividad organizacional. En síntesis se debe lograr la máxima productividad en un buen clima de trabajo. De este objetivo general se desprende varios objetivos específicos tales como Ayudar a la organización a alcanzar sus objetivos y realizar su misión.
- Proporcionar competitividad a la organización.
- Suministrar a la organización empleados bien entrenados y motivados.
- Permitir la autorrealización y la satisfacción de los empleados en el trabajo.
- Desarrollar y mantener la calidad de vida en el trabajo.
- Administrar el cambio.
- Establecer políticas éticas y desarrollar comportamientos socialmente responsables.

           Existen además cuatro objetivos explícitos fundamentales a alcanzar mediante la gestión eficiente del talento humano
 

 - Atraer candidatos potencialmente cualificados y capaces de desarrollar o adquirir las competencias necesarias por la organización.
- Retener a los empleados deseables.
- Motivar a los empleados para que éstos adquieran un compromiso con la organización y se impliquen en ella.
- Ayudar a los empleados a crecer y desarrollarse dentro de la organización
 
           Es así como el reto del área de Gestión del Talento Humano es cada vez mayor,
puesto que el desarrollo de la estrategia de responsabilidad de una empresa va más allá de cumplir con el compromiso legal y voluntario adquirido con los trabajadores, ya que son los mismos empleados quienes hacen posible cumplir los compromisos con los demás grupos de interés.

jueves, 26 de diciembre de 2013

Como motivar a un equipo

Cuando uno se hace directivo, algo que  no está en  sus manos -al menos de manera directa- hacer que las buenas ideas sucedan.
Si las personas con las que trabajas no están motivadas, hagas lo que hagas, nunca conseguirás buenos resultados.

La motivación debería ser uno de los grandes focos de atención en las empresas: los equipos motivados tienden a superar con creces las expectativas.

Mantener la motivación, sin embargo, es un reto constante que requiere voluntad, esfuerzo y algunas reglas básicas que no hay que olvidar:

 
- Las organizaciones se mueven de arriba abajo. Todo lo que no pase arriba, es imposible que pase más abajo. La alta dirección tiene que saber implicar a los ejecutivos para que sientan que no son meros ejecutores de órdenes, sino que también tienen alto poder de decisión.

- Escuchar y hacer que los trabajadores se sientan implicados y dotarles del espacio y las herramientas necesarias para impulsar sus proyectos con autonomía es una buena práctica para mantener al equipo motivado.

- Aceptar que, como ejecutivo, siempre habrá cosas que no sepas hacer y deberás apoyarte en la experiencia de los expertos. Los trabajadores que sienten que forman parte activa en la solución de problemas, por lo general, se mantienen más motivados que el resto.

- Crear un clima en el que el trabajo en equipo sea bien recibido y en el que aprendas que, a veces, tienes que dar sin esperar nada a cambio y aceptar que puede haber propuestas que sean mejores que la tuya.

- Promover la felicidad mejora la productividad. Cuando te sientes feliz, tienes mejores ideas, eres más participativo, más flexible y estás más abierto a aceptar las opiniones de los demás. La felicidad, sin duda, está muy relacionada con los resultados positivos de la compañía.

- Todos somos humanos y nos podemos equivocar; desde el administrativo hasta el máximo dirigente. Aceptar que podemos equivocarnos y aprender del error es fundamental para progresar y mantener la motivación del equipo.

- A nadie le gusta que le mientan. Ser siempre transparente con el equipo e ir con la verdad por delante mejora el clima laboral y evita que se extiendan rumores inciertos.

- Reconocer el esfuerzo y el trabajo bien hecho mueve montañas. Sentirse reconocido es uno de los motores más importantes detrás de la motivación.